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Psicología infantil y juvenil

Evaluación, reeducaciones escolares y apoyo emocional para niños y adolescentes. Les acompañamos —y acompañamos a la familia— en las rabietas, la tristeza, la separación de los padres, el nacimiento de un hermano o las dificultades en la escuela.

Los niños a menudo no pueden explicar con palabras lo que sienten, y el malestar aparece en forma de cambios de conducta, de estado de ánimo o de rendimiento escolar. Una evaluación temprana permite entender qué ocurre e intervenir antes de que el malestar se consolide.

Trabajamos con el juego y con herramientas adaptadas a cada edad para que puedan poner nombre a lo que sienten, y ofrecemos a los padres pautas de crianza consciente y de regulación de la conducta.

En las reeducaciones escolares trabajamos las dificultades de aprendizaje, la atención y la organización, pero también la autoestima y la motivación, coordinándonos con la escuela y la familia.

Cuanto antes se atiende el malestar, más fácil es que no se instale.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si mi hijo o mi hija necesita una evaluación o apoyo emocional?

Es recomendable consultar a un profesional cuando se observan cambios significativos en el comportamiento, el estado de ánimo o el rendimiento escolar. Si detectas tristeza persistente, rabietas intensas y frecuentes, regresiones (como volver a hacerse pipí en la cama), dificultades de atención o problemas de adaptación a la escuela, una evaluación temprana permite intervenir antes de que el malestar se consolide.

¿En qué consisten las reeducaciones escolares y cómo se coordinan con la escuela?

Las reeducaciones escolares son intervenciones personalizadas para niños y adolescentes con dificultades de aprendizaje, TDAH, dislexia o problemas de organización. Trabajamos no solo las técnicas de estudio y la función ejecutiva, sino también la autoestima y la motivación, y nos coordinamos directamente con la escuela y la familia para remar en la misma dirección.

¿Cómo ayuda la terapia infantil ante las rabietas, la tristeza o una separación de los padres?

Los niños a menudo expresan el malestar emocional a través de la conducta. En situaciones de cambio profundo —como la separación de los padres, el nacimiento de un hermano o pérdidas familiares— utilizamos el juego y herramientas adaptadas a su edad para ayudarles a poner nombre a la tristeza o a los celos. Además, trabajamos junto a los padres para ofrecerles pautas de crianza consciente y de regulación de la conducta.